Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
No hay amor para el Alfa

No hay amor para el Alfa

Cuando tenía tres meses de embarazo, una manada de renegados me emboscó. En los últimos momentos antes de que mi conciencia comenzara a desvanecerse, supliqué por un rescate a través del vínculo mental con mi compañero Alfa, Adrian. Pero él nunca respondió. Me llevaron de urgencia al hospital para recibir tratamiento de emergencia, solo para que me informaran que la Sanadora de Nivel Santo había sido llevada por la fuerza al sur por Adrian para tratar a Evelyn, su primer amor, después de que ella perdiera a su compañero. Cuando desperté con el dolor de haber perdido a mi cachorro, mis dedos temblaban mientras revisaba las redes sociales. Entonces vi la publicación de Evelyn. [Sabía que sin importar lo lejos que estuviera o cuánto tiempo haya pasado, Alfa Adrian siempre vendría por mí. Incluso trajo a una Sanadora de Nivel Santo para aliviar el dolor de mi corazón.] En la foto, los ojos oscuros de Adrian, que solían ser fríos y distantes, estaban enfocados en la hembra a su lado con ternura. Mientras yo luchaba por mi vida y perdía a nuestro cachorro, mi Alfa estaba protegiendo a otra hembra embarazada. Me reí de mí misma con amargura. Sentía como si la marca del vínculo en mi pecho se estuviera marchitando. Entonces marqué un número sin dudarlo. —Doctor Clark, acepto el puesto en el Instituto de Investigación de Lobos Antiguos del Norte. Sí, cuanto antes mejor. No celebraré ninguna ceremonia de despedida.
8.7K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 277 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
1.9K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 40 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Amor Devorado por el Fuego

Amor Devorado por el Fuego

El día de mi cumpleaños, yo, Luna García, y mi hermana adoptiva Susana García sufrimos un accidente automovilístico. Las llamas ya me habían consumido, pero mi prometido, Manuel Sánchez, señaló el asiento del copiloto y gritó a los socorristas: —¡Salven a Susana primero! ¡Tiene un problema cardíaco! Al despertar, mi rostro estaba desfigurado y los médicos me dieron un mes de vida como máximo. Más tarde, por el bien de los intereses de ambas familias, todos decidieron que Susana se casaría en mi lugar con mi prometido. Manuel, con el corazón apretado, acarició los vendajes que cubrían mi cara y me hizo una promesa: —Cuando te mejores, la posición de señora Sánchez seguirá siendo tuya. Yo acepté con una sonrisa. Incluso regalé, como obsequio prenupcial para ella, todas mis acciones, propiedades y las obras de arte que no había revelado al público. Gracias a mis pinturas, ella se convirtió en una artista renombrada, admirada por todos. Durante una entrevista con los periodistas, nuestra madre, Irene Jiménez, lloró emocionada: —¡Menos mal que no le pasó nada a ella en el accidente! ¡Si no, nuestra familia habría perdido a una genia! Manuel también anunció a los cuatro vientos que ella sería la única y legítima esposa de la familia Sánchez. Lo que no sabían era que la verdadera genia los observaba desde las sombras, con una mirada gélida. Y todas aquellas cosas que yo misma les había regalado, desde el principio, no fueron más que ofrendas que preparé para mi venganza.
1.7K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 61 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Luna de Miel: el Precio del Esposo

Luna de Miel: el Precio del Esposo

Mi esposo, Alejandro Montoya, el presidente del grupo, creyó que los tres meses de frialdad calculada que, por iniciativa propia, me impuso finalmente habían dado resultado, cuando se enteró de que yo había cedido voluntariamente un proyecto millonario a su asistente favorita. Convencido de que ya me había “domado”, propuso llevarme a Nordella para nuestra luna de miel. Pero cuando Sofía Vega, la asistente a la que más consentía, se enteró, los celos la desbordaron y armó un escándalo, amenazando con renunciar a la empresa. Mi esposo, que siempre la había consentido, entró en pánico. Después de pasar tres días y tres noches atendiendo sus caprichos, usó un viaje de negocios como excusa para cancelar nuevamente nuestra luna de miel y entregarle el otro boleto a Sofía. Mas tarde, me explicó todo con total indiferencia. —El amor y los sentimientos son cosas sin importancia, lo importante es el trabajo. Como jefe, debo poner a la empresa en primer lugar. Tú eres mi esposa, deberías apoyarme, ¿no? Miré el celular, en el último estado de Sofía, aparecía una foto de ambos, con las cabezas juntas y las manos formando un corazón, como una pareja enamorada. No dije nada, solo asentí. Alejandro creyó que me había vuelto comprensiva y madura. Quedó muy satisfecho e incluso prometió que, al regresar al país, me compensaría con una luna de miel aún más romántica. Lo que no sabía era que yo ya había presentado mi renuncia. Y que él mismo había firmado, hacía tiempo, el acuerdo de divorcio. Entre él y yo, ya no existía ningún futuro.
6.4K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 159 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Cuando las mentiras besaron el romance

Cuando las mentiras besaron el romance

Mi amigo de la infancia prometió casarse conmigo una vez que alcanzáramos la edad adecuada —pero en mi ceremonia de boda, él le dio el anillo a mi hermanastra, Sol Huarte. En ese tiempo, era Víctor Lowell, el temible heredero de la mafia, quien me había salvado anunciando públicamente que me había amado por años. Durante los cinco años de matrimonio, él cumplía cada deseo que yo tenía, incluso aquellos que mencionaba de manera casual. Yo realmente creía que era el centro de su mundo. Todo eso cambió cuando me topé con folder clasificado mientras limpiaba su repisa de libros. La primera página era un archivo sobre Sol, con tres palabras en rojo impresas en negrita: “Prioridad de protección.” Le seguía un reporte de misión que yo conocía demasiado bien. En la noche de la misión, hubo un atentado en mi contra. Mi sangre casi se derramó por completo antes de que me salvaran. Cuando desperté en el hospital, descubrí que había perdido a un bebé que no sabía que estaba esperando. Lloré amargamente en los brazos de Víctor, pero no le hablé del bebé. No quería que se preocupara más por mí. Ahora, finalmente me doy cuenta —Sol también había sido atacada esa noche, y las órdenes de Víctor habían sido: “Salven primero a Sol.” Mis lágrimas mojaron el papel, corriendo la escritura. —Está bien —dije suavemente, pero con firmeza en el silencio—. Si mi matrimonio ha sido toda una mentira, voy a desaparecer de su vida. Para siempre.
3.7K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 87 veces como avión
Leer
+Biblioteca
La streamer, el empresario y la esposa

La streamer, el empresario y la esposa

Después de cuatro años de matrimonio, Alejandro Giraldo, quien nunca publicaba en redes sociales, sorprendentemente subió un post: «¡Vaya, gatita golosa y antojadiza!» La foto mostraba a una chica con una diadema rosa de orejas de gato, comiendo barbacoa y sacando la lengua con las mejillas rojas por el picante. Era Mariana Ospina, la nueva presentadora de su empresa. En menos de un minuto, un amigo en común comentó: «¡Te olvidaste de cambiar de cuenta!» Así que la nueva publicación de Alejandro desapareció sumamente rápido, pero pronto reapareció en las redes sociales de Mariana. Poco después, entró la llamada de Alejandro. Antes, yo habría guardado capturas de pantalla y lo habría llamado primero para reclamarle; definitivamente no habríamos terminado sin una pelea. Pero, esta vez, muy consideradamente, esperé hasta que la llamada se cortara sin contestar.
6.7K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 241 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Justicia De Plata

Justicia De Plata

Después de mi chequeo médico, estoy por salir de la enfermería de la manada, que se encuentra en el territorio de mi primo, cuando una sanadora toda maquillada me sujeta del brazo. —¡Ni un paso más! ¿En serio crees que puedes romper algo en la enfermería e irte así como si nada? ¡Ni lo pienses! Miro su cara desconocida y parpadeo, sintiéndome confundida. —¿Qué fue lo que rompí? Señaló los frascos de cristal de las repisas y arrugó la nariz con un gesto exagerado de asco. —¡Apestas! Tu olor contaminó todas las pociones y ahora no sirven para nada. El Alfa Xander las compró carísimas; todo vale quinientos mil. También me tienes que pagar por el daño emocional que me causaste, que son otros doscientos. —En total son setecientos mil. ¿Vas a pagar en efectivo o con tarjeta? Mi olor es una mezcla de violetas y ámbar. Es distinguido y elegante, como un atardecer de invierno. Entiendo que no a todos les guste ese aroma, ¿pero cómo puede decir que es contaminación? ¡Por favor! No entiendo por qué la enfermería en el territorio de Xander funciona como si fuera una red de extorsión. Me río de puro coraje y le digo: —Soy la prima del Alfa Xander. Yo no pago ni un centavo en su territorio. Si alguien tiene un problema con eso, que venga él y me lo diga a la cara. Pero la sanadora solo puso los ojos en blanco. —Ay, por favor. ¿Crees que con esos trucos tan baratos vas a llamar la atención de mi Alfa? ¡Ya quisieras! Si no pagas ahorita mismo, te voy a desnudar y te voy a aventar a la calle para que todos huelan lo asquerosa que eres. No tiene idea de a quién está amenazando. Respiro y me pongo en contacto con mi Beta. —Dile a Xander que, o destierra a esta sanadora de la manada, o yo lo desterraré a él.
1.4K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 45 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
3.0K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 116 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Cuando el Alfa perdió a su compañera humana de la infancia

Cuando el Alfa perdió a su compañera humana de la infancia

A las dos de la mañana, cuando llegó la llamada urgente de los Ancianos de la manada, yo acababa de salir arrastrándome de debajo de mi amor de la infancia, el heredero Alfa Slade. Mi cuerpo todavía me dolía por su ruda posesión. Como la única sanadora humana en toda la manada Bosque Negro, se me ordenó preparar hierbas como regalo para la alianza de apareamiento de Slade con la manada de las Espinas. Levanté con cuidado el brazo de Slade, que me rodeaba. Tras una noche de pasión, su poderoso cuerpo Alfa aún irradiaba un calor febril. Supuse que esta era solo otra princesa loba a la que él necesitaba rechazar, así que le toqué el pecho con picardía y le pregunté con una sonrisa: —Slade, ¿qué excusa vas a usar por nonagésima vez? ¿Que de repente te dio alergia la princesa? Él se dio la vuelta y me besó la frente, con los ojos pesados por el sueño. —Mi dulce niña, esta vez las hierbas deben ser preparadas por ti, y solo por ti. El éxito de esta alianza descansa sobre tus hombros. Me quedé helada. Durante los últimos diez años, yo había sido su consuelo secreto, la que calmaba sus ataques violentos de ira cada noche. Pensé que, tarde o temprano, me ganaría una ceremonia de unión formal. Pero en ese momento, lo comprendí. Yo era solo una conveniencia, un cuerpo para su uso personal. Si eso era todo lo que yo significaba para él, entonces reduciría a cenizas todo lo que teníamos. Hice una llamada a mi antiguo mentor en el Instituto Nacional de Medicina, el profesor Sterling. —Profesor, ese puesto de investigación sobre genética... ¿todavía está abierto? Estoy lista para regresar al mundo humano. Pero cuando ese Alfa arrogante, que decía que éramos "solo amigos" y "estrictamente profesionales", descubrió que ya no podía percibir ni un leve olor mío en el aire, perdió completamente la cabeza.
3.2K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 72 veces como avión
Leer
+Biblioteca
Mamá, mi padre es un CEO multimillonario

Mamá, mi padre es un CEO multimillonario

Debby Alessandro recibió un mensaje de texto repentino de su prometido que había anulado su compromiso. Terriblemente desconsolada, corrió a la casa de su mejor amiga para gritar su dolor, pero inesperadamente vio a su prometida y a su mejor amiga teniendo sexo. Sintió que su corazón estaba siendo masacrado por un asesino sin corazón. Al no tener otro lugar al que correr, aterrizó en un club donde, enojada e imprudentemente, bebió hasta el estupor. Inesperadamente se despertó desnuda al lado de un hombre extraño. Inmediatamente estacionó sus cosas y se fue del país. Regresó cinco años después con su apuesto chico. No esperaba que su hijo la metiera en problemas al desinflar uno de los neumáticos de un Mercedes-Maybach. ¿Cómo lidiará con el hecho de que el propietario del Mercedes-Maybach no solo era su director ejecutivo sino que también tiene un parecido sorprendente con su hijo?
9.961.2K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 2.2K veces como avión
Leer
+Biblioteca
ANTERIOR
1
...
2728293031
...
50
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status