Amor, Deseo y Venganza
Zafir MuranovenganzadestinadoMisteriodesafiar destino
Pero otro recuerdo privó sobre éste, la imagen de Tatiana cayendo por el precipicio con el pecho todo lleno de sangre, le llenó de un sordo dolor que prevaleció sobre cualquier otra cosa, unas lágrimas rebeldes rodaron por su rostro, el dolor era tan fuerte que pensó que algo se iba a reventar dentro de su pecho.
«Tatiana, Tatiana, Tatiana» —el nombre de su amada resonaba en su cabeza sin cesar, la imagen de su cuerpo cayendo, la sangre, su propio dolor y herida, formaban un confuso caleidoscopio en su mente y le causaban el más vivo dolor que jamás había sentido en toda su vida.