El amor que ya no vuelve
Le dolía tanto que sentía que apenas podía respirar.
Y de repente, no pudo evitar pensar en Selena. Aquella muchacha que lo había amado desde los diecisiete años, sin esperar nada a cambio. Las lágrimas empezaron a caer por su rostro, y luego aún así no pudo evitar sonreír, sentía una mezcla de dolor y alivio.
Sí… al final, alguien en este mundo lo había amado de verdad, sin esperar nada a cambio, de manera pura y sincera, simplemente amándolo! Y era Selena.