Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Mein Tod treibt meine drei Brüder in den Wahnsinn

Mein Tod treibt meine drei Brüder in den Wahnsinn

Meine Stiefschwester schob mir die Schuld für ihre Allergie in die Schuhe. Also sperrten mich meine drei Brüder in einen engen, stickigen Keller und verriegelten die Tür mit einer Kette. Ich schlug mit aller Kraft gegen die Kellertür und flehte sie an, mich rauszulassen. Der älteste Bruder, ein erfolgreicher Geschäftsmann, funkelte mich nur kalt an, bevor er ging: „Du schikanierst Lilli sonst schon genug! Und lässt du sie noch absichtlich Meeresfrüchte essen, obwohl du genau weißt, dass sie allergisch ist? Willst du sie umbringen? Denk hier drinnen gut darüber nach, was du getan hast! ” Der zweite Bruder, inzwischen ein berühmter Sänger, und der dritte, ein genialer Maler, spotteten nur: „So böse wie du bist, tust du auch noch so, als wärst du unschuldig. Bleib schön hier drin und leid ein bisschen! “ Dann nahmen sie die zitternde Lilli in den Arm und fuhren mit ihr ins Krankenhaus. Die Luft wurde immer knapper, jeder Atemzug tat weh. Ich spüre, wie mir langsam schwarz vor Augen wird. Irgendwann blieb mir keine Luft mehr – und ich starb dort unten. Drei Tage später kamen meine Brüder mit Lilli aus dem Krankenhaus zurück. Da dachten sie plötzlich wieder an mich. Aber da war ich längst tot–erstickt in diesem engen Keller.
Read
Add to library
Mein Sohn ist nicht schuldig

Mein Sohn ist nicht schuldig

Ich war genau auf eine einzige Party in meiner neuen, wohlhabenden Nachbarschaft gegangen. Danach verklagte mich meine Nachbarin Brenda. Vor Gericht hielt sie ihre Tochter Tiffany im Arm – voller blauer Flecken, gezeichnet und übel zugerichtet. Sie beschuldigte meinen Sohn, sie vergewaltigt zu haben. Mitten in der Anhörung zog Tiffany ihren Kragen herunter. Rote Striemen legten sich wie ein Ring um ihren Hals. „Er hat versucht, mir die Hose runterzureißen“, schluchzte sie. „Er wollte sich an mir vergreifen. Ich habe mich gewehrt. Also hat er mich geschlagen. Er hat mein Gesicht ruiniert!“ Draußen vor dem Gerichtsgebäude hielten Demonstranten Schilder hoch und beschimpften meinen Sohn als Abschaum – ein verzogenes, reiches Bengel. Im Internet ging ein gephotoshoptes Trauerbild von mir viral. Darunter stand: Die unfähige Mutter soll zusammen mit ihrem Sohn sterben. Der Aktienkurs meines Unternehmens stürzte ab. Aber ich saß einfach nur da. Steinern. Ausdruckslos. Dann verlangte ich, dass man meinen Sohn Cooper hereinbringen solle. Die Türen des Gerichtssaals öffneten sich. Cooper trat ein. Alle erstarrten.
Read
Add to library
La Falsa Susurradora de Cadáveres

La Falsa Susurradora de Cadáveres

Tras presentar mi solicitud para dejar el cargo de jefa de Medicina Forense y pedir el traslado a un puesto administrativo, en la comisaría a todos se les iluminó la cara. Sonrisas por todas partes. Aprobación unánime. Solo Olivia Montoya, la nueva forense… la "mejor amiga de la infancia" de mi novio, se vino abajo. La que se hace llamar la "Susurradora de Cadáveres". Entró hecha una fiera, me agarró con fuerza de la bata y, con los ojos enrojecidos, soltó: —Aunque tu técnica ya está pasada de moda, de verdad espero que te quedes. ¡Que sigas dándoles voz a las víctimas! Le aparté la mano con frialdad, recogí mis cosas y me di la vuelta para irme. Porque en mi vida pasada, ella se presentaba igual: decía que podía oír los susurros de los muertos y saber lo que habían vivido antes de morir. Yo me mataba trabajando: autopsia tras autopsia, revisando una y otra vez, redactando informes de autopsia con cada detalle. Ella, en cambio, solo necesitaba echarle un vistazo al cadáver… y podía recitar mi informe palabra por palabra, sin equivocarse ni una coma. Las familias de las víctimas la veneraban como si fuera un milagro andante. A mí me miraban con desprecio. Decían que yo profanaba al difunto, que no lo respetaba. No lo acepté. Me negué a rendirme. Me dejaba la vida en cada autopsia… pero ella siempre se me adelantaba, escupiendo toda la verdad como si ya la tuviera en la palma de la mano. Hasta que una familia, llevada al límite, me odió por ultrajar a su difunto. Me secuestraron. Me descuartizaron. Y me abandonaron en un baldío. Cuando volví a abrir los ojos… Había renacido justo el día en que Olivia anunció, por primera vez, que era la "Susurradora de Cadáveres".
Read
Add to library
Me Llamó Interesada y Me Perdió

Me Llamó Interesada y Me Perdió

Mi novio, Pablo Pimentel, es el heredero de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar condones: insistía en pagar mitad y mitad. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Pablo no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo sola los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Sara García: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, joyas valoradas en cientos de millones de dólares… También vi los audios en el grupo con sus amigos: "Pablo, ¿es cierto que Leticia se arrodilló para pedirte dos mil dólares?" Pablo se rió con frialdad, su voz sonó despreocupada, casi divertida. "Sara tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que una interesada. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperada por sacarme dinero." Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinita de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
Read
Add to library
El día que todo cambió: renacer antes del bungee

El día que todo cambió: renacer antes del bungee

Yo estaba embarazada de ocho meses. Pero cuando mi esposo, Mateo Díaz, me obligó a acompañar a su amiga de infancia, Clara Vegas, a hacer bungee, no me quejé ni protesté. Simplemente asentí. Todo porque, en mi vida pasada, Clara no estaba contenta. Para animarla, Mateo le ofreció cumplirle un deseo. Clara le confesó que su mayor anhelo era que alguien la acompañara a saltar en bungee. Mateo, que le tenía pánico a las alturas, inmediatamente me pidió que yo la acompañara. Me negué en el acto, alegando mi embarazo. Clara, al ser rechazada, se entristeció y terminó yendo a un bar para ahogar sus penas. Allí, alguien le puso algo en la bebida y fue violada. Después, devastada por el dolor, le dejó una nota de suicidio a Mateo: “Si ese día no hubiera ido al bar, ¿todo habría sido diferente?” Al leer la nota, Mateo me agarró del cuello: —¿Por qué no accediste a acompañar a Clara? ¿Acaso habrías muerto si lo hacías? Finalmente, Mateo me estranguló hasta la muerte, y el niño que llevaba en mi vientre se fue conmigo. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Mateo me pidió que acompañara a Clara a hacer bungee...
Read
Add to library
Manual de Sobrevivência da Contadora 'Robô'

Manual de Sobrevivência da Contadora 'Robô'

Na cabine do banheiro da empresa, ouvi alguém falando mal de mim. A estagiária que eu treinei pessoalmente por três meses reclamava: — Ela é uma bruxa velha e insensível, como um robô que não sabe pensar. Quando eu estava prestes a abrir a porta para interromper, outra pessoa concordou rindo. — Os documentos estão incompletos. — Os recibos não estão em conformidade. — O chefe não assinou, não posso pagar. — As frases de sempre dela, já sabemos todas de cor! Depois que todas foram embora, voltei silenciosamente para o meu escritório. A estagiária jogou uma pilha grossa de pedidos de reembolso na minha mesa: — Não venha com um monte de desculpas de novo para não reembolsar o pessoal de propósito. Dei uma olhada na nota fiscal falsificada, mas não a desmascarei como costumava fazer. Desta vez, eu sorri levemente: — Estou com dor de cabeça, não consigo enxergar as letras direito.
Read
Add to library
Für die Liebe zu spät

Für die Liebe zu spät

Als ich erfuhr, dass Felix Behrens seiner kleinen Assistentin Erkältungsmedizin geben wollte, sich aber nicht um mich kümmerte, die mit Klaustrophobie im Aufzug feststeckte, reichte ich die Scheidung ein. Felix unterschrieb sofort und sagte lächelnd zu seinen Freunden: „Nur ein kleiner Wutanfall. Ihre Eltern sind tot, sie wird sich sicherlich nicht von mir scheiden lassen. Außerdem gibt es doch eine Bedenkzeit von dreißig Tagen bei der Scheidung. Wenn sie es bereut, werde ich großzügig sein und nachsehen, und sie wird zurückkommen.“ Am nächsten Tag postete er ein Paarfoto von sich und seiner Assistentin mit der Bildunterschrift: „Jeden zärtlichen Moment mit dir festhalten.“ Ich zählte die Tage herunter. Still räumte ich meine Sachen zusammen und wählte eine Telefonnummer. „Onkel, kauf mir ein Ticket nach New York.“
Read
Add to library
Roubaram o Intercâmbio da Minha Irmã, Eu Me Revelei

Roubaram o Intercâmbio da Minha Irmã, Eu Me Revelei

Eu estava no meio de uma conferência internacional quando o telefone da Helena tocou. Do outro lado da linha, ela chorava: — Mana, roubaram a minha vaga de intercâmbio... Fui direto para a escola. Encontrei minha irmã encurralada no canto do gabinete, com os olhos cheios de lágrimas. Uma garota de cabelo rosa, maquiagem carregada, apontava o dedo para ela com arrogância: — Vai competir comigo? Eu sou filha da Família Almeida de São Paulo! Meu pai acabou de doar um prédio inteiro de laboratórios para a escola! Quem é você na fila do pão? Até o professor Ricardo entrou na conversa: — Clara, a Cecília é filha da Família Almeida. Seja sensata e não traga problemas para todos nós. Eu já ia retrucar, mas o título "filha da Família Almeida" me fez parar. Família Almeida de São Paulo? Desde quando meu pai tinha outra filha além de mim e da Helena? Na hora liguei para ele e falei, com sorriso frio: — Pai, desde quando você tem outra filha fora do casamento?
Read
Add to library
A Vingança Contra as Mães Ingratas

A Vingança Contra as Mães Ingratas

Eu fui linchada na internet pelas minhas próprias funcionárias que eram mães. Elas começaram a espalhar que a creche gratuita da empresa, feita especialmente para os filhos delas, era na verdade uma "prisão de crianças", um truque cruel para forçar horas extras. O que elas não sabiam era que aquela creche foi o meu projeto mais caro e mais amado: eu importei equipamentos de ponta, contratei professores de fora do país, montei uma estrutura em que cada criança custava, em média, oito mil reais por mês. Ainda assim, a internet inteira caiu matando em cima de mim, me chamando de palhaça, de hipócrita, de capitalista nojenta. Foi aí que eu perdi a paciência e soltei um comunicado interno para todos os funcionários: [Para atender ao desejo de autonomia das famílias na criação dos filhos, a empresa decidiu encerrar o serviço de creche gratuita. A partir de hoje, será substituído por um auxílio‑creche: funcionários que se encaixarem nos critérios receberão 200 reais por mês.] Bastou o aviso ser enviado para o caos começar. As mesmas mães que me xingavam estão agora em massa na porta da minha sala, implorando para eu não fechar a creche.
Read
Add to library
Sangre de un Linaje Ignorado

Sangre de un Linaje Ignorado

Era miembro de una unidad de investigación ultrasecreta. Por encargo de mi superior, debía entregarle un archivo a Celeste Judd, mi hermana. En el momento en que entré en la oficina de mi hermana, un pasante, Ethan Irwin, se interpuso rápidamente en mi camino. —¿Eres el nuevo asistente? Me miró de arriba a abajo y notó el sobre de documentos que llevaba en la mano. Acto seguido, soltó una fuerte carcajada. —¡Es tu primer día de trabajo y ya estás tratando de hacer puntos con la señora Judd! ¿Por qué no te miras al espejo para ver lo patético que eres? Solo entonces me di cuenta de que Ethan me había confundido con un rival amoroso. Pero el caso era que Celeste nunca me había dicho que tuviera novio. Estaba a punto de explicarle la verdad a Ethan cuando sentí que su puño se estrellaba contra mi cara. —¡Yo soy el único asistente que necesita la señora Judd! ¡Olvídate de ser su novio! —¡Pensar que a tu edad ya estás planeando convertirte en un mantenido y seducir a mujeres ricas! —exclamó Ethan mientras me jalaba del cabello y derramaba agua hirviendo sobre mi cara—. ¡Te voy a dar una lección en nombre de tus padres! Lo único que pude hacer fue acurrucarme en el suelo, hecho bolita. Con torpeza, usé mi cuerpo para proteger el sobre de documentos. Mis acciones enfurecieron a Ethan a más no poder. Me arrebató el archivo y lo hizo pedazos frente a toda la empresa. —¡Señora Judd, no cabe duda de que su nuevo asistente es un atrevido por intentar seducirla! —le dijo a Celeste en tono adulador—. ¡No se preocupe, porque ya le di una lección!
Read
Add to library
PREV
1
...
7891011
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status