Rugido de Pasión
Era una hechicera, eso estaba claro, y su juventud no disminuía en lo más mínimo la magnitud de sus habilidades.
Nos encontramos en un claro del bosque, el aire denso con el aroma de pino y tierra húmeda. Star había escapado de la mansión Nocturnia, herida por unos lobos negros, conocidos como lobos camaleones, que podían cambiar de forma y mimetizarse con su entorno. No era coincidencia que nuestros caminos se cruzaran aquí; sentía que el destino nos había reunido por una razón mayor. Por otro lado sabía que el maldito de Igor no dejaría las cosas tan fácilmente.